Colonial Complexes: Law, Violence, and Knowledge
In the Americas, colonial relations haunt the past as much as they
inhabit the present. One only need look to the current economic crisis
in which the prices of staple foods such as corn, rice, and beans have
sent shockwaves throughout poor communities, making subsistence
tenuous, while at the same time transnational corporations like the
Monsanto seed company have appropriated scientific research,
indigenous knowledge, and patent law to create their own empires that
perpetuate vast gaps in wealth and power. The current crisis
exacerbates racialized and gendered disparities that have
characterized colonial relations in the Americas. Given the multiple
dimensions of the present economic crisis, and the concomitant promise
of even greater inequalities and violence, how can we critique old and
new knowledge formations, paying particular attention to the ways in
which law and violence have become intertwined?
The Institute invites participants to conceive of their work in terms
of the analysis of colonialism as a historical complex. This complex
is at once a pathology of subordination and a remarkably generative
system that crafts subjects and social formations through law,
violence, and knowledge. What is more, subjects and social formations
have long played active roles in this complex, at times improvising
anti‐colonial lives that counter the forces of subordination. Thus,
colonial complexes entail multiple force fields of power, entangling
needs and desires as well as interests, alliances, and oppositions.
As the Tepoztlán Institute’s 2011 theme, “Colonial Complexes” offers
scholars an opportunity to re‐work the analytic frames and historical
materials of colonial and post‐colonial studies and to reconceptualize
the racialized and gendered dimensions of colonial power. This
rethinking can draw on a wide range of ideas, from insights on the
intimate social and psychological effects of colonial domination, to
considerations of coloniality as an uneven world system, to studies of
popular or quotidian reappropriations of coloniality itself.
Applicants are invited to think through colonial complexes in crafting
transnational histories of the Americas.
“Complejos coloniales: Violencia, ley, y conocimiento/Colonial
Complexes: Law, Violence, and Knowledge”
En las Américas, las relaciones coloniales abarcan el pasado de la
misma forma que habitan el presente. Sólo se necesita ver la actual
crisis económica en la cual los precios de alimentos como el maíz,
arroz, y los granos han impactado comunidades pobres, provocando una
subsistencia precaria, mientras simultáneamente corporaciones
transnacionales como la compañía de semillas Monsanto se han apropiado
de la investigación científica, el conocimiento indígena y patentes
legales para crear imperios que perpetúan amplias brechas de riqueza y
poder. La crisis actual exacerba las diferencias racializadas y de
género que han caracterizado las relaciones coloniales en las
Américas. Una vez entendidas las múltiples dimensiones de la crisis
económica actual, y ante el prospecto de desigualdades y violencia aún
mayores, ¿cómo podemos criticar formaciones de conocimiento, del
pasado y de la actualidad, prestando particular atención a las formas
en que la ley y la violencia han estado entrelazadas?
El Instituto invita participantes a pensar sus trabajos en términos
del análisis del colonialismo como un “complejo” histórico. Por
“complejo” nos referimos a la vez a una patología de subordinación y a
un sorprendente sistema que genera y construye sujetos y formaciones
sociales a través de la ley, la violencia, y el conocimiento. Más aún,
por mucho tiempo, sujetos y formaciones sociales han desempeñado roles
activos en este complejo, a veces improvisando vidas anti‐coloniales
que contrarrestan las fuerzas de subordinación. De manera que
complejos coloniales incluye múltiples esferas de poder, necesidades y
deseos entrelazados, al igual que intereses, alianzas, y oposiciones.
Como tema del Instituto Tepoztlán 2011, “Complejos Coloniales” ofrece
a los académicos una oportunidad para re‐trabajar los marcos de
análisis y los materiales históricos de los estudios coloniales y
post‐coloniales, al igual que para reconceptualizar las dimensiones
racializadas y de género del poder colonial. Esta reflexión puede
nutrirse de una amplia gama de ideas, desde reflexiones sobre los
efectos sociales y psicológicos del colonialismo, consideraciones de
la colonialidad como un sistema mundial de inequidad, hasta estudios
de lo popular o reapropiaciones cotidianas de la colonialidad misma.
Se invita a los solicitantes a pensar en estas complejos coloniales en
la medida en que trabajan sobre la historia transnacional de las
Américas.